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Luis Pino
Luis Pino

Nacido en Mérida, Venezuela.Narrador y ensayista. Activista político de base, del PSUV. Comunicador de Calle del SiBCI, No. 16004.Profesor universitario e investigador de fenómenos sociales y del habla espontánea.Profesor en Lengua Materna; Magister Scientiae en Literatura Iberoamericana; Doctor en Ciencias Sociales.

158 Notas publicadas

sipango60@hotmail.com
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El presidente Nicolás Maduro en su memoria y Cuenta ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), ordenó al vicepresidente Ejecutivo, Tareck El Aissami y al vicepresidente del Área Económica, Wilmar Castro, que presentaran un plan para enfrentar la especulación con la elevación de precios sin razón o variable que determinara o la justificara, desde el pasado mes de diciembre. 

Durante el mes de diciembre de 2017 y el pasado lunes primero de enero de 2018, los terroristas de la economía marcaron un hito en la historia de la República Bolivariana de Venezuela, por cuanto los especuladores o usureros, como buenos ladrones con licencia y aceptación social, aprovecharon como arma política la ocasión, para aumentar en miles de porcentajes todos los productos de alimento, higiene, limpieza y de servicios, con los siguientes fines: destrozar la economía familiar de los venezolanos, alcanzar el paroxismo de “irritación” o, guardando la estricta semántica, de “arrechera” colectiva, que justifique la espiral de violencia e insurrección popular en la que los actores genocidas entrarán en acción para derrocar al Presidente Nicolás Maduro, y liquide toda sombra o presencia del chavismo como expresión hegemónica y política en la esfera nacional, mientras se consolida la riqueza malhabida y robada por los corruptos nucleados en Consecomercio y demás actores de Fedecámaras-Venamcham.

El gobierno estadounidense ha consolidado su influencia y poder en la mayoría de países de Centroamérica, en medio del asesinato selectivo de periodistas, activistas campesinos y  de jóvenes estudiantes, como los 43 de Ayotzinapa, las fosas comunes en casos como México y con presidentes corruptos y protoimperialistas como en Honduras y México.

El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, sabrá que la burguesía y la derecha no sólo lo desprecian. Hemos de suponer también, que  está consciente de que la derecha lo odia y lo tiene montado en la olla, para salir de él, por varios medios, que ya empiezan a avizorarse: 

El gobierno del pornopuritano retroconservador adelanta acciones terroristas y bélicas para salir de Nicolás Maduro, además de liquidar al chavismo a sangre y fuego, hasta restaurar un gobierno colonial en la República Bolivariana de Venezuela, razón por la cual hay quienes apuestan al fracaso de todo diálogo entre el gobierno  y las reducidas manifestaciones de los oposicionismos, agudizando el bloqueo, boicot y terrorismo económico, mientras que allanan caminos que obstaculicen la paz espiritual y material de los venezolanos. En esta dirección avanza la derecha, a pasos agigantados y con complicidades inesperadas.

El caso es que, pese a todas las trabas, silencios, retardos administrativos, cuando se tiene la razón, sin doblegarse, sin arrastrarse y sin dejarse domeñar, se impone la razón.
Esta guerra económica que adquiere ribetes de terrorismo político no está programada por estúpidos, ni es espontánea, ni mucho menos obedece a ninguna ley natural del mercado, porque, aunque éste existe, es manejado por los que detentan el poder económico.
Los Estados Unidos de Norteamérica (EEUU o USA en inglés) entró, varias veces, en default (insolvencia económica o incapacidad de pago) durante el gobierno del endorracista Barack Husseín Obama y aún se mantiene en default, agudizado por las pésimas políticas impolíticas del pornopuritano retroconservador, Donald Trump
Hoy, en Venezuela, pese a todo terrorismo económico, se perfilan nuevas oportunidades y perspectivas económicas, con un nuevo relacionamiento y en franco cambio en nuestras relaciones sociales de producción.
La decisión de reestructurar y refinanciar la deuda externa venezolana, de sus compromisos comerciales y de intercambios, además de los compromisos de la empresa PDVSA, constituye un hecho inusitado y necesario, que implica que la República negocie y acuerde...
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